Hiperqueratosis canina: una enfermedad cutánea que se debe vigilar

La queratina es una proteína que representa el principal elemento constitutivo del pelo, plumas, cuernos, garras y picos de la mayoría de los animales.
La hiperqueratosis canina es una enfermedad cutánea consistente en la producción excesiva de queratina, en particular en el hocico y/o  en las almohadillas, donde causa un engrosamiento y endurecimiento de la piel que puede incluso llegar a resquebrajarse, favoreciendo la aparición de infecciones secundarias.
Se trata de una enfermedad evolutiva que suele aparecer de manera progresiva y puede resultar muy molesta  para el perro.

 ¿Cuáles son sus causas?

Las causas de la hiperqueratosis son diversas, pero entre las más frecuentes podemos mencionar:

- Causas hereditarias y genéticas: «Queratodermia naso-plantar» del Dogo de Burdeos y del Terrier irlandés, «paraqueratosis nasal» del Labrador, etc. Los trastornos suelen aparecer a edades tempranas, entre los 4 y 9 meses.

- Algunas enfermedades:

  • parasitarias (Leishmaniasis),
  • infecciosas (Enfermedad de Carré),
  • autoinmunes (pénfigo foliáceo)
  • de origen alimentario (carencia de Zinc).

- Edad:

  • Hiperqueratosis de los perros geriátricos:  a diferencia de lo que  ocurre con los seres humanos, al envejecer la piel de los perros se vuelve más gruesa, sobre todo en los puntos de apoyo, de ahí que se les formen callos.
  • Hiperqueratosis de las almohadillas: en los perros  geriátricos, esta clase de hiperqueratosis está relacionada con una enfermedad crónica del hígado o un tumor del páncreas (síndrome hepatocutáneo).

¿Cuáles son los síntomas?

Las lesiones de hiperqueratosis afectan esencialmente al hocico y a las almohadillas del animal. Pueden afectar  más raramente a otras partes del cuerpo (orejas, piel del vientre, zonas de frotamiento, callos, etc). El hocico puede volverse más grueso, despigmentarse e incluso presentar costras, lo que le da un aspecto seco y áspero. A veces la piel se agrieta y puede sangrar.

Las almohadillas se vuelven más gruesas, rugosas y en ciertas ocasiones también más duras.  En algunos casos, dicho engrosamiento puede ser bastante llamativo. Los perros sufren por la inflamación local y las frecuentes grietas, que pueden llegar a producirles renqueo.

¿Cómo tratar la enfermedad?

Ante una lesión de hiperqueratosis, el veterinario buscará la causa subyacente para poder tratarla específicamente y, si se infecta la lesión, podrá prescribir un tratamiento antibiótico.

No obstante, en un primer momento lo que hace falta son tratamientos locales para mejorar el confort y/o la estética del hocico y de las almohadillas.

Se deben utilizar cremas emolientes de aplicación local elaboradas con una fórmula especial, que ablanden la capa córnea engrosada, favoreciendo así la penetración de otros principios activos como los queratolíticos (que van a ablandar y/o disolver la queratina) y sustancias hidratantes, descongestionantes, gracias a las cuales la piel recuperará su flexibilidad. En el caso del hocico, los productos se deberán seleccionar en función de la rapidez de penetración y de su inocuidad, teniendo en  cuenta  que el animal puede lamer la crema.
 Si el producto se aplica con frecuencia (dos o tres veces al día), los síntomas mejorarán rápidamente. Posteriormente, con  una aplicación diaria se limitarán las recidivas. 

Dra. Isabelle Mennecier, veterinaria


LA SELECCIÓN DERMOSCENT®

 

Dermoscent® ha desarrollado un bálsamo resistente al agua particularmente adaptado a los problemas de hiperqueratosis del hocico y/o de las almohadillas del perro. Su fórmula,  de alta tolerancia, contiene ingredientes bio certificados: aceite vegetal de soja con propiedades emolientes e hidratantes y aceite esencial de cayeputi calmante y purificante.

Lo que necesita su mascota

 

Reparar, hidratar y suavizar la piel de las almohadillas y del hocico

Dermoscent