Bañar a su gato o a su perro: póngale espuma de lavado en seco
Bañar a un gato o un perro para una buena salud

Los perros y los gatos son compañeros fieles que comparten toda nuestra vida y forman parte de nuestra familia. Damos un cuidado especial a nuestros animales a la vez que nos preocupamos por su salud, sin dejar que su compañía sea sinónimo de malos olores y problemas de higiene. Bañar a su gato o a su perro debe formar parte de su rutina de cuidados. Pero, ¿a qué edad se debe realizar el primer baño y con qué frecuencia deben repetirse? ¿Cómo y con qué productos deberíamos lavarlo? Siga nuestra guía.

Buenas prácticas de higiene para su animal

 

Bañar a su gato o a su perro desde una edad temprana

Contrariamente a lo que se suele pensar, para mantener la belleza del manto y la salud de la piel de las mascotas (incluso la de los gatos) es necesario bañarlas. Comience lo antes posible, a partir de la edad de 3 meses, para que el animal se acostumbre al contacto con el agua y a facilitar este hábito beneficioso para él. 

La frecuencia del baño 

Los gatos se limpian cada día lamiéndose a sí mismos, pero a pesar de ello, puede ser necesario darles un baño si, aun así, su pelaje está sucio (obesidad, edad avanzada, etc.) En cuanto a los perros, los lavados con champú deben ser más regulares. Sin embargo, lavar al animal demasiado a menudo o con champús inadecuados también podría resultar perjudicial, porque pueden aparecer irritaciones, picores, etc. Es importante encontrar un equilibrio para mantener una buena higiene: 
  • Una media de una vez al mes en animales sin problemas dermatológicos.
  • Si su mascota tiene un problema de piel, es aconsejable consultar a su veterinario quien podrá prescribirle, entre otros, un champú específico para aplicarlo, por ejemplo, 1 vez a la semana. 

O sea : Si su mascota tiene la piel seca o con tendencia a alergias y se la baña habitualmente, preste atención a la temperatura del agua. El calor puede aumentar la sequedad de la piel y reactivar la inflamación. 

Bañar a su gato o a su perro: organizarse bien

Para que el baño de su mascota sea agradable o una actividad divertida, hace falta: 
  • Preparar el material necesario (champú, toallas, etc.) y encontrar un lugar adecuado: al aire libre si hace buen tiempo, en una bañera o en la ducha con una alfombra de goma para evitar que su mascota se resbale. 
  • Cepillar el pelo para eliminar los nudos y mojar el animal antes de aplicar el champú con un agua con una temperatura inferior a 38°C.
  • Comenzar lavando el dorso en dirección hacia las patas haciendo espuma. Evitar el contacto con los ojos, las orejas y el hocico. 
  • Dejar que el champú actúe durante al menos 2 minutos. Jugar con el animal para evitar que se impaciente. 
  • Enjuagar el cuerpo de arriba hacia abajo pasando suavemente por el pelo. Este enjuague debe llevarse a cabo con cuidado para no dejar restos de champú en la piel del animal, lo cual le podría ocasionar picores
  • Secar primero con una toalla y después terminar secando al aire libre o con un secador de pelo. Este último debe mantenerse a cierta distancia del animal y con una temperatura moderada. 
 

La elección del champú

El champú está pensado para limpiar, eliminar los malos olores y cuidar el pelaje del animal. Tenga en cuenta el tipo de piel y el pelo. Algunos pueden tener una piel grasa y otros una piel seca. Para las pieles más sensibles, se recomienda aplicar una crema hidratante después del baño sobre la piel seca.
En caso de producirse problemas en la piel (picores, infecciones cutáneas, etc.), su veterinario le aconsejará un champú especial.

O sea : El pH de la piel de los animales es diferente al de las personas. Por lo tanto, es esencial utilizar productos específicos para animales y no escoger un producto destinado al hombre, incluso para un bebé, que sería demasiado agresivo para la piel de su mascota.

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